Hace ya unas semanas vengo diciendo que el mercado tendrá que corregir, y sin embargo eso no sucede. ¿Hay entonces que cambiar de opinión? Creo que no.
Como noticia más saliente de la semana podríamos mencionar la sorpresa que trajo el jueves el banco Wells Fargo que dijo que proyectaban ganancias de 55 centavos por acción, bien por encima de los 23 centavos por acción estimados por diferentes analistas. Por otro lado, el lunes de la semana pasada George Soros había advertido que los precios de los bancos estaban sobrevaluados. No contento con ello, dijo que el sistema financiero es simplemente insolvente. ¡Prestar atención a esta aparente contradicción!
¿Cómo debemos razonar? Tenemos dos posibilidades. La primera es pensar que ya hemos visto el piso en la bolsa y que lo peor ya pasó. La segunda, es que volveremos a ver nuevos mínimos. Yo tengo la sospecha de que estamos en el segundo escenario. Pero a los efectos prácticos, en este momento no me importa. ¿Por qué?
En cualquiera de los dos escenarios, el mercado deberá bajar antes de continuar la suba. En el primero, deberá bajar a modo de descanso, para luego continuar la suba. En el segundo, debería bajar para continuar la tendencia bajista aún imperante.
¿Qué elementos negativos veo? El principal es este: al permitir el gobierno el cambio en las reglas contables, son ahora los bancos mismos los que “deciden” cuánto han ganado. ¿Por qué? Porque ahora ellos mismo pueden decidir cuanto valen los activos que poseen. Eso significó pasar del “mark-to-market” al “mark-to-model”. ¿Cuáles serán las consecuencias? Muy rápidamente el mercado comenzará a descreer los reportes de ganancias de los bancos, justamente porque serán cuando menos, discutibles. Esto se conoce como “low earnings quality” (reportes de ganancias de baja calidad).
Otros factores negativos en camino:
1. El desenlace de General Motors (muy malos augurios hasta el momento).
2. El monstruoso stock de casas aún por vender donde anida la raíz del problema (agotar el stock actual de casas por vender equivale a tener que vender casas por 11 meses). Esto significa que habrá presión hacia la baja en los precios de las propiedades por largo tiempo más (dos años al menos), lo que a su vez, impactará en los activos “tóxicos” de los bancos.
3. Los problemas de las tarjetas de crédito recién comienza a aparecer. ¿Qué problema? Que los consumidores no las están pagando.
· Trading:
Tampoco hacemos nada esta semana. Continuamos esperando que el mercado vuelva a encaminarse hacia abajo. El buen cazador debe ser un maestro en el arte de la paciencia.
· Comentario final:
Nunca hay que olvidar que en los momentos de gran euforia, los verdaderos profesionales comienzan a vender o “desarmar” sus posiciones. Realmente no creo que ningún profesional esté comprando o “armando” posición en estos niveles.
Por último: el “buy and hold” es cosa del pasado. Quien quiera sobrevivir en los mercados financieros en los próximos años de acentuada volatilidad, deberá aprender a ser como el Martín Pescador: entrar, comer y salir.
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