Paritarias docentes: ¿Derecho a huelga o extorsión?

por Miguel Angel Boggiano - 12-Feb-2017

Se acerca el comienzo de clases y una vez más nos encontramos con un conflicto en puerta entre los gremios docentes, el gobierno nacional y las provincias.

Desde hace varios años venimos padeciendo comienzos de clases repletos de paros e incertidumbre, donde los perjudicados terminan siendo los chicos. Sumado a esto, desde hace tres años los gremios docentes también amenazan con no reanudar las clases en el receso invernal. Vemos entonces que la meta de 180 días de clase es una utopía que sólo unas pocas provincias pueden alcanzar.

Es cierto que el derecho a huelga es un derecho fundamental para cualquier sociedad democrática. Sin embargo, la propia Organización Internacional del Trabajo ha dicho que éste no es un derecho absoluto e incluso acepta que pueda ser restringido en algunos casos.

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En este sentido podemos mencionar a Ecuador, país que incorporó en su reforma constitucional de 2008 a la educación como servicio público, prohibiendo su paralización. Tengamos en cuenta que esta reforma constitucional fue sancionada bajo la presidencia de Rafael Correa, a quien de forma alguna podríamos identificar con ideologías “de derecha” sino que siempre ha sido tildado de progresista y alineado a ideas “de izquierda”.

Es que no todas las huelgas son iguales: debemos siempre tener en cuenta quién es el que resulta perjudicado con la medida. El paro de los trabajadores de una empresa afecta económicamente a su dueño, ya que su fábrica deja de producir y generar utilidades mientras se ejecuta la medida de fuerza, pero no se lesionan derechos de terceros con el paro.

Por el contrario, cuando los que paran son los gremios de educación, salud o transporte, la situación es radicalmente distinta ya que en esos casos se lesionan derechos de terceros y se ven perjudicados distintos sectores de la sociedad.

En el caso de la educación, al haber niños de por medio, es de plena aplicación la Convención de los Derechos del Niños, la cual tiene jerarquía Constitucional (art. 75 inc. 22 de la Constitución Nacional) y establece que en todos los casos lo que debe prevalecer es el interés superior del niño.

Veamos un poco de números.

Los últimos datos del Banco Mundial hablan de un gasto en educación promedio del 4,4% sobre el PBI a nivel global.

En la Argentina, en 2016 el presupuesto destinado sólo al Ministerio de Educación Nacional fue del 5,3% del PBI (si sumamos los fondos de otros programas y participación de otros ministerios en la temática, superamos el 6%). De esa cifra, aproximadamente el 90% se destina para el pago de salarios docentes.

El número total de alumnos en nuestro país supera los 12.500.000. Sólo en la provincia de Buenos Aires, los alumnos que están en educación común representan el 37% del total.

Por otra parte, en nuestro país hay casi 1.200.000 de personas trabajando en establecimientos educativos (datos del Ministerio de Trabajo – 2016). De ese número, aproximadamente el 75% son empleados estatales.

Docentes

Si tenemos en cuenta que según los últimos datos oficiales hay 3.458.448 empleados públicos llegaremos a la sorprendente conclusión de que uno de cada cuatro trabajadores del estado trabaja en educación.

Nos queda muy en claro entonces la fuerza descomunal que tienen los gremios docentes dentro del Estado, ya que mueven a más de un cuarto del total de los trabajadores públicos (el 26,26%).

En la Ciudad de Buenos Aires el salario mínimo de un docente supera los $11.000, mientras que en la Provincia está cerca de los $10.000. Este salario es para docentes con un solo cargo, y trabajando cuatro horas por día. Aproximadamente sólo el 9% cobra el mínimo (tengamos en cuenta también que los docentes tienen un régimen de vacaciones más amplio que a la gran mayoría de los demás empleos, con al menos 45 días de vacaciones).

Recordemos que, según datos del Indec, el 80% de la población gana menos de $15.900. Aunque resulte sorprendente, un maestro con dos cargos se encuentra dentro del 20% que más gana en la Argentina. Esto no quiere decir que el salario de un docente sea alto, pero en términos relativos, como gremio están dentro del grupo con mayores ingresos.

Asimismo, un problema que preocupa mucho es el ausentismo. La propia ex presidente Cristina Kirchner había señalado que el ausentismo docente se encuentra en el 24,12%. Como si fuera poco, la tasa de egreso total del secundario es de 45,40%, lo que indica que al menos 1 de cada 2 chicos no termina el secundario.

Si hablamos de datos en relación puntualmente a conflictos, según datos tomados del Centro de Estudios Nueva Mayoría y el Ministerio de Trabajo, desde la vuelta a la democracia hasta la actualidad, uno de cada cinco paros en nuestro país fue de gremios docentes. Los datos son contundentes.

La realidad es que es muy difícil poder estimar de manera certera cuál será la inflación este año. Por este motivo, probablemente la mejor solución para el conflicto docente sea desdoblar la paritaria para ajustar los salarios según evolucione la inflación en los próximos meses.

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Comentario de Mercado:

Por más que los índices se encuentren en zona de máximos históricos, hay un agotamiento en los movimientos que pueden estar describiendo lo que se conoce como "un proceso de techo". Considero de alto riesgo estar comprado en estos momentos. Nuestro sistema short viene teniendo un comportamiento razonable y podrá ver una gran recuperación en este 2017.

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