Acciones

¿Evergrande será la nueva Lehman Brothers?

Por Miguel Boggiano24/09/21

La crisis de Evergrande, la segunda inmobiliaria más grande de China, puso en jaque a todo el mercado y los fantasmas volvieron a asomar. ¿Hay posibilidades de que se transforme en la nueva Lehman Brothers? En esta nota te cuento todos los detalles.

El conflicto de Evergrande no es nuevo y es tan solo el detonante de una burbuja inmobiliaria creada por China. La construcción de viviendas, edificios y complejos provocaron un auge en el sector inmobiliario que llegó a alcanzar más de un cuarto de su PBI.

La inmensa cantidad de obras y un alto grado de apalancamiento (utilización de deuda para financiarlas) no hicieron más que generar un caldo de cultivo que, tarde o temprano, iba a explotar.

El pasivo de Evergrande llega a superar los USD 300.000M y su capacidad para afrontar dicha deuda corre peligro. Más allá de que este año no tenga vencimientos relevantes, el retraso en los pagos preocupa a los inversores.

Veamos el precio de su acción, que lleva una caída del 90% desde el año pasado:

La incertidumbre y el peligro asociados a la empresa se reflejó claramente en el precio de la compañía, que sufrió una caída brutal y sin freno.

Comparación con Lehman Brothers

La crisis de 2008 fue algo que difícilmente vuelva a ocurrir, dada la magnitud del conflicto. A pesar de las diferencias, el posible quiebre de Evergrande podría generar severos problemas que, por efecto arrastre, serían igualmente peligrosos.

Antes que nada, se sacudiría todo el mercado inmobiliario chino y que, por lo que representa en el PBI, afectaría al sector bancario. Si el crédito se contrajera afectaría a toda la economía china. Y desde allí, la catastrófica serie de eventos se podrían propagar al resto de los mercados, ya que sus pasivos están en manos de más de 100 bancos y otras tantas instituciones no financieras.

Una solución parcial que buscó Evergrande fue intentar conseguir compradores para sus activos, pero no tuvo éxito. El gobierno, por su parte, puede optar por medidas que morigeren la situación, ya sea con un rescate o una reestructuración de la deuda.

Invertí mejor estando informado.

Dejanos tus datos, recibí gratis nuestras notas y mejorá tus inversiones.

En caso de que Evergrande caiga se podrían desencadenar eventos trágicos en la economía. De manera análoga, es imposible no compararla con la situación del 2008, en la que la Reserva Federal dejó caer a Lehman Brothers, que presentó la quiebra con un pasivo mucho mayor al de Evergrande.

Más allá de que el fenómeno no sea tan global como en 2008, el temor existe y se reflejó esta semana con un lunes rojo en los mercados. Sin embargo, la situación se fue calmando y la acción de Evergrande rebotó. 

A pesar de ello, el viernes volvieron a aflorar los nervios, ya que Evergrande no pagó un bono en dólares que vencía y sus acciones cayeron de nuevo fuertemente . De todas maneras, el gigante chino tiene 30 días para afrontar dicho pago antes de declararse en default, aunque los inversores temen un incumplimiento y se duda de la viabilidad del rescate por parte del gobierno.

Actualmente, el riesgo crediticio está tranquilo (midiéndose con Credit Default Swaps) en los bancos asiáticos y la liquidez del banco central es importante, por lo que allí hay una gran diferencia en cuanto a la situación del 2008. Meses previos a la caída de Lehman Brothers, los Credit Default Swaps (costo de protección frente a incumplimientos) comenzaron a alertar sobre la situación y olfatearon la quiebra meses antes de que los inversores reaccionaran.

Leverage

Sin dudas, no hubiera sido posible llegar a esta situación sin el leverage (apalancamiento) desmedido. La constante de centrar su crecimiento basado en un fuerte apalancamiento llegó a un límite y detonó la crisis.

Evergrande es tan solo la punta del iceberg. La deuda de todo el sector inmobiliario chino sumada a los préstamos hipotecarios representa más de la mitad del PBI del país.

Conclusión

La situación de Evergrande y el posible “efecto dominó” en la economía mundial no es para desestimar. 

La comparación con Lehman Brothers es inevitable, aunque vale aclarar sus diferencias en cuanto al posible rescate y a los diferentes tipos de empresa.

Hay que estar atentos al plan que se presente para resolver sus problemas y cómo estos afectarán al resto de los sectores.

Sin dudas, esta es otra lección de que el apalancamiento mal utilizado es sinónimo de crisis futura.