Acciones

No es momento de comprar acciones

AvatarPor Miguel Boggiano23/03/20

La historia se repite una y otra vez. Si bien la caída de los últimos días fue brutal, y la tendencia ahora es claramente hacia abajo, cada vez son más los inversores que se convencen (o los convencen) de que este es un “excelente” momento para comprar acciones.

Pero la culpa no es sólo de ellos. Muchos son influenciados por bancos de inversiones y asesores financieros que les están recomendando a sus clientes comprar ahora.

Lamentablemente, este tipo de razonamiento es el que hace que mucha gente se funda.

Una de las reglas de oro en materia de inversiones es no comprar aquello que está cayendo en picada. Simplemente, porque no tenemos manera de saber hasta dónde seguirá cayendo. 

Antes de seguir, vale la pena una aclaración: ni yo ni nadie puede ver el futuro. La bolsa puede subir. El asunto es probabilístico y las probabilidades están en contra. En palabras fáciles: si compran ahora tienen muchas más chances de perder que de ganar. Les puede salir bien alguna vez, pero en el total, la estrategia de comprar aquello que baja es sencillamente pésima.

Lo primero que tenemos que hacer es poner las cosas en perspectiva histórica. Aquí vemos un gráfico semanal del índice S&P 500 de los últimos 25 años:

Si bien la caída fue muy fuerte y en tiempo récord, todavía tiene muchísimo espacio para seguir bajando.

Hace un mes, la bolsa de los EEUU estaba en su pico de valuación más alto de la historia. Y ahora, a pesar de que el S&P500 cayó un 32%, la realidad indica que las valuaciones siguen siendo caras.

Y si siguen pensando que comprar es buena idea, hay dos conceptos centrales que tienen que considerar:

Vuelvan a ver el gráfico de arriba. Nada impide que el S&P 500 pueda seguir cayendo, al menos. hasta la zona de 1500 puntos.

Y tengan en cuenta esto: el principal motor de la suba del mercado de los últimos años no fue el aumento de las ganancias de las empresas. Fue el uso indiscriminado que hicieron las compañías de la deuda barata disponible para recomprar sus propias acciones.

Esto hizo que muchas métricas, habitualmente usadas para valuar acciones, como las Ganancias por Acción, aumentaran de manera artificial (no por aumento de ganancias, sino por la baja de la cantidad de acciones en circulación).

Acá podemos ver la evolución de las ganancias de las empresas en EEUU luego de impuestos:

Aún con la baja de impuestos de Trump, las ganancias de las empresas están estancadas en niveles de 2012 (ese año el S&P 500 cerró en la zona de los 1400 puntos).

Insisto: si alguien piensa que los precios de las acciones ahora están baratos, debería pensarlo mil veces.

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