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Crash de Wall Street 2022 vs 2008: ¿son comparables?

Por Miguel Boggiano16/10/22

El 2022 es uno de los peores años de la historia para la bolsa de los EE.UU. Por eso, las comparaciones con el crash de 2008 son inevitables. Quedate que te cuento las particularidades de cada situación.

Comencemos por lo que muestran los gráficos del S&P 500 en el crash de 2008 y la caída actual:

El comportamiento del S&P 500 es realmente muy parecido. Post crisis 2008, llegó a caer un 57% desde su máximo. Ahora, la caída que acumula es del 25%. Si la historia se repitiera, el S&P tendría un gran tramo bajista por recorrer. ¿Qué pasaría? Nadie lo sabe, pero hay que analizar el contexto y entender los riesgos.

El crash de 2008 tuvo como causa principal las prácticas laxas de préstamos hipotecarios de los bancos. Por eso es conocida como la crisis de las Hipotecas Subprime. Esto tuvo un efecto dominó en toda la economía, generando una caída brutal en la bolsa. El S&P 500 cayó casi un 57% desde su punto máximo y arrastró a todos los mercados. Luego, con rescates del gobierno, inyecciones de dinero y tasas de interés muy bajas, el mercado tardó 49 meses en superar el máximo anterior. 

En cambio, ahora la situación es muy diferente. La caída de los mercados en 2022 se debe a la fuerte suba de la tasa de interés de la Reserva Federal. ¿Por qué subieron las tasas? Porque se descontroló la inflación a niveles récord. ¿Y por qué sucedió? Por la enorme inyección de liquidez que propiciaron los bancos centrales post crash del 2008. Y, vale destacar, que se aceleró fuertemente luego de 2020, para paliar los efectos del Covid.

Entonces, ¿son situaciones comparables? Claramente no lo son, a pesar de que, por el momento, la caída del mercado sea similar. Veamos las tres principales diferencias:

  • Inflación: la inflación promediaba el 2,5% durante el crash de 2008, con picos en +5,6% y -2% (deflación). En cambio, la inflación ahora es récord en los últimos 40 años, del orden del 8,2%. Esto, lógicamente, tiene consecuencias directas en los márgenes de las empresas y en el comportamiento de los consumidores.

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  • Tasas de interés: las tasas de interés, durante 2008, estaban en clara tendencia bajista. Ahora la situación cambió drásticamente: no paran de subir, debido a la alta inflación. Por eso, además de las acciones, los bonos también están sufriendo fuertemente, ya que tasas para arriba equivalen a bonos para abajo.
  • Desempleo: el desempleo durante el crash de 2008 tuvo su pico en el 10% y desde allí fue bajando sin parar hasta el Covid 2020. Con la pandemia llegó al 14,8% y ahora se encuentra en niveles mínimos del 3,5%. Esta fortaleza del mercado laboral también tiene injerencia determinante en la inflación. Por eso, la Reserva Federal va a seguir subiendo las tasas de interés, ya que aún le queda mucho por “romper” de la economía real para controlar el flagelo inflacionario.

Más allá de estas cuestiones, hay una inmensa cantidad de factores que difieren de ambos momentos: fortaleza del dólar a nivel global, guerra entre Rusia y Ucrania, situación inmobiliaria, PBIs, niveles de deuda, performance de los bonos, entre otros.

¿Qué pasa con las valuaciones de hoy vs las del peor momento post crisis de 2008? Veamos dos indicadores: Price-to-earnings del S&P 500 (precio de las acciones sobre las ganancias de la empresa) y Market Cap / PBI (un indicador de Warren Buffett, que compara la capitalización total del mercado en relación al PBI de EEUU).

Para igualar el Price-to-earnings del peor momento post crash 2008, asumiendo que se mantienen las ganancias, el precio del S&P debería caer un 32%. ¿Sucederá? No lo sabemos, es tan solo una referencia. Y también vemos, mediante el indicador de Warren Buffett, que las acciones hoy están mucho más “caras” en relación al PBI.

¿Qué puede pasar a futuro? Si nos dejamos guiar por las señales actuales (inversión de la curva de rendimientos, inflación que no cesa, subas de tasas de interés), podríamos pensar que estamos por ver un escenario fuertemente recesivo. Recesión + inflación = estanflación. ¿Menores ganancias de las empresas a la vista? Es muy probable. ¿Continuará la caída? También es muy probable. A tener mucho cuidado.